jueves, 20 de diciembre de 2012

martes, 11 de diciembre de 2012

Los avances de Man of Steel.

Me parece un poco complicada la postura en que se encuentra Zack Snyder con la nueva película de MoS.
 

Si la película es luminosa y ligera, digamos divertida, entonces muchos la criticarán por ser como la de Richard Donner y su Lex Luthor cotorro; por otra parte, si la película es seria y grave, digamos emocional, entonces muchos la criticarán por ser como Batman Begins o Dark Knight de Nolan, y se quejarán de que Superman no es oscuro. En cualquier caso, es muy difícil encontrar el punto medio que pueda satisfacer a los fans de hueso colorado del Hombre de Acero, al cinéfilo, y al público en general. Yo recuerdo claramente cuando vi el primer avance de Batman Begins, e incluso haber comentado en los foros de la IMDB en aquel entonces que esta, por primera vez, parecía una película sobre Batman, y no sobre el Joker, o cualquier villano de turno.

 

Con el nuevo corto de MoS me pasó exactamente lo mismo, la película se está enfocando en él, planteando una crisis de identidad muy de moda en los personajes de comic actuales, sobre saber quién es realmente Clark Kent o Kal-El.

 

No hubo nada en el corto que nos indique algo sobre el origen de Zod, o los maquiavélicos planes de "La Mente Criminal más grande de nuestro tiempo" para destrozar la península de Baja California. Obviamente habrá un(os) villano(s), pero tal como fue el caso de Batman Begins, serán incidentales a la historia de nuestro héroe.

En Begins, el bizarro Dr. Crane era un psicólogo medio chiflado, pero no nos preocupaban demasiado ni sus motivaciones, ni su origen, ni su destino; a Ras-Al-Ghul no lo conocimos como villano propiamente sino hasta el final, y en todos los casos, quien veía avanzar su arco era El Caballero Oscuro. En este segundo avance, vemos a Superman cuestionándose, recordando aparentemente en flashbacks eventos traumáticos de su vida, y obviamente enfrentando amenazas épicas.

Algo que disfruté mucho fue la escena donde sale volando (¿de la fortaleza de la soledad?), donde vemos como acumula fuerza, sale disparado, y vuela, simplemente.

En la Superman de Donner, nos chutamos una larga secuencia de voz en off de Jor-El dando distintas cátedras a su hijo, sin ver en realidad cómo pasa de ser un adolescente con problemas existenciales al Superhéroe más icónico de este lado de la continuidad de DC. Lo siguiente que vemos es que brinca dentro de la fortaleza, sale volando y nos dice adios. Y después de eso, pasa otro laaargo rato hasta que podamos ver nuevamente a Superman en acción, y cuando lo vemos, ya domina perfectamente el arte detener criminales y salvar damiselas (y gatos) en peligro, todo esto mientras nos obsequia su socarrona y perfecta sonrisa Colgate. Quiero pensar que en esta nueva iteración del Último Hijo de Krypton, seremos testigos de el proceso de maduración que tiene que sufrir el joven Clark para asumir sus responsabilidades con la naturalidad y franqueza que exige el personaje.

Porque no es lo mismo ser un adolescente nerd, ser picado por una araña y seguir siendo un adolescente nerd que con una máscara deja aflorar su personalidad jocosa y dicharachera; no es lo mismo ser un millonario traumado que desquita sus traumas existenciales y emocionales disfrazándose de murciélago y golpeando criminales; no es lo mismo ser otro millonario egocentrista y extrovertido que aparte de Superhéroe se siente estrella de rock, y que no tiene que esforzarse en lo más mínimo por ser simpático; nada de eso es lo mismo que enfrentarse al mundo tal como es, sin máscaras, sin antifaces, sin artilugios e inspirar confianza en la gente a la que quiere proteger.

Y en las escenas finales del corto, cuando está hablando con Lois, me parece que se alcanza exactamente ese efecto.

Al final, solo espero que la película no se vaya por el lado religioso del Padre es el hijo y el hijo es el espíritu santo que tanto aquejó la versión de Singer. Espero que no se enfoque tanto en las enseñanzas de Jor-El, que tanto alentan la versión de Donner. Espero que Snyder pueda utilizar sus excelentes habilidades de narrador visual, aprovechando las fortalezas de la historia de Nolan y Goyer, y tengamos, por fin, la película de Superman que los fans esperamos desde hace ya tanto tiempo.