sábado, 3 de septiembre de 2011

Los Hombres de Acero (Primera Parte)


Aún cuando especifiqué que esto no sería tan estructurado como me gustaría, por buscar un solo datito, resulta que me tardo horas encontrando referencias y referencias que van expandiendo el tema al que quería referirme originalmente.

En fin, la idea de esta entrada es hacer un recorrido (incompleto) por aquellos actores que han sido identificados con el personaje de manera más recurrente.

Después del éxito del comic creado por Siegel y Shuster (y quizá hablemos de ese origen en alguna otra oportunidad) su primera encarnación alternativa a las 4 tintas fue a través de las ondas de radio, solo 2 años después, en 1940.


En esa oportunidad, fue Clayton "Bud" Collier quien dio voz a la doble personalidad del protagonista, utilizando una voz aguda para Clark, y una voz grave para Super. El secreto estribaba en que el cambio de tono lo hacía evidente al momento de exclamar la famosa frase "This looks like a job... FOR SUPERMAN!" Eso diferenciaba totalmente ambas personalidades.


Tal fue el éxito de la serie radiofónica, que un año después, en 1941, Paramount quiso aprovechar la supermoda, y presentó a los hermanos Fleischer, de cuyo estudio era dueño Paramount, el proyecto de hacer cortos animados de Superman. Como los hermanos Fleischer no estaban muy entusiasmados con la idea, le pidieron a Paramount un presupuesto altísimo para su tiempo, 100,000 dólares por corto.


Como Paramount estaba seguro de su ROI, decidió darles el presupuesto, y los Fleischer crearon entonces una serie de cortos que a la fecha se siguen considerando magistrales. La voz del personaje volvió a correr a cargo de Bud Collyer, quien curiosamente en 1966 volvió a intepretarlo en la serie animada de Filmation.


Pasaron 7 años de ese primer corto (y 5 desde el último) cuando Superman dio por primera vez su salto a la pantalla de plata, ahora interpretado por Kirk Alyn y acompañado de Noel Neill como Luisa Lane. Esta no fue una sola película, sino un serial de 15 episodios, de esos que pasaban cada sábado en matiné y quedaban en el suspensoso "Continuará..."



En 1950 Alyn repite su papel en otro serial de 15 capítulos, y por primera vez se enfrenta al científico loco falto de cabello, en este caso conocido como Atom Man pero identificado por todos desde entonces como Lex Luthor.
(Ok, Luthor después dejó de ser científico, pero lo pelón ha permanecido como característica del personaje).



Después de ese serial, llegó quien por muchos años, y para quizá varias generaciones de fans, fuera el Superman definitivo, George Reeves. En 1951 interpreta en cine al personaje, en ti"Superman contra los hombres topo", filme del cual mis papás recuerdan que los enemigos eran unos como "ratones" y que Superman era más bien un señor rechonchito.


Aunque en este filme Lois Lane fue intepretada por Phyllis Coates, Noel Neill

regresó al papel para la serie de televisión que lanzara a Reeves a la fama, y a la tragedia, e incluso a comenzar la famosa "maldición de Superman". Durante 6 años este programa trajo semanalmente a Superman a la pantalla chica, incluso en cosas tan nefastas como el capítulo de Amo a Lucy donde el mismo Reeves puso en ridículo al personaje que por entonces ya estaba odiando.



La identificación de George Reeves con el superhéroe le acarreó el encasillamiento que, según algunos, lo orilló al suicidio. Según otros (la película Hollywoodland protagonizada por Ben Affleck), detrás de la misteriosa muerte de Reeves hubo una conspiración y un asesinato más bien de tipo vengativo/pasional/celoso.

Tuvieron que pasar 20 años para tener otra versión de Superman (sin contar el piloto de Superboy, ni de Supercachorro, ni el musical de Broadway y su bastante mala adaptación para TV que incluso pasaron en la tele hace muchísimos años).

En esta ocasión, Alexander e Ilya Salkind decidieron producir una nueva adaptación de Superman para cine, y contrataron a Richard Donner para la ejecución de este proyecto.

Como todos sabemos, Donner decidió tratar al personaje con seriedad y verisimilitud, contrató a Christopher Reeve como el titular, y a John Williams para la música. El resto es historia: todos creímos que un hombre podía volar.


Mientras las primeras 2.5 películas son buenas, la tercera tiene algunos momentos y conceptos rescatables (no muchos), y la cuarta es definitivamente mala, por no decir espantosa.

Hasta aquí llegamos con esta primera entrega, porque esto del "research" se está volviendo engorroso, pero, no duden que, seguiremos informando.



No hay comentarios:

Publicar un comentario